Casa MNI (Proyecto)
2016

Lo tenemos que sacar, es inevitable. El árbol molesta, fueron los primeros comentarios de los dueños de la vivienda. Parecía sentenciado, pero al pensarlo bien, estaba allí desde mucho antes que nosotros. Si lo cuidábamos, iba a darles sombra, oxígeno y el placer de armar un espacio distinto. Entonces el discurso giró 360 grados, ¿Y si el árbol es lo más importante, qué pasaría?
En el diseño del anteproyecto se rodeó al árbol con un agujero que lo contenga, una pared atrás que oficie de marco y le permita lucirse, además de otro agujero lateral para curiosos.
El objeto del diseño de la casa, es que la misma no intervenga la visual desde el frente hacia el fondo y se decidió que lo único que no cumpla con esta consigna, fuese la puerta de acceso y el árbol. Para lo demás, se trabajó en una casa acristalada que permita la fusión del frente con el fondo.
Además se decidió generar una tensión entre las partes públicas y las privadas, para ello se generó una cruz geométrica que se incentiva con la diferencia de tonalidades. Para la zona privada usamos un color habano; para las partes públicas, que tienen que ser transparentes, el blanco. La casa está conformada por líneas que le dan liviandad y hacen su diseño más exquisito; los materiales utilizados son la madera, el hormigón, revestimientos plásticos para los colores y aberturas de alta gama de doble vidriado hermético,
Con una clara predominancia de las transparencias, la orientación de la vivienda cubre el viento sur y le permite dar acceso al sol para bañar los espacios comunes y llenar de calor en invierno. La suite principal se abre al exterior, al sector más lindo del lote. Con pocos metros cuadrados, la casa luce imponente.