Alem Loft (2008)
Diseño Interior

Ubicación Ramos Mejía, Buenos Aires, Argentina
Sup Total 45 M2
Fotografía Vanguarda Architects

El origen del Loft lo encontramos en la ciudad de Nueva York en los años 50, principalmente en tres de sus barrios: Tribeca, Soho y el Barrio Oeste. En un principio los utilizaron estudiantes y artistas de una forma más o menos clandestina; con el tiempo fueron rehabilitados y adaptados a restaurantes, tiendas, estudios de pintura, fotografía y galerías de arte. Rápidamente su uso se trasladó al ámbito doméstico, convirtiéndose en viviendas de lujo, luminosas y confortables que invitan a la calma. En la actualidad, las viviendas tipo loft se han convertido en todo un fenómeno social que se traduce en una forma de vida vanguardista y de alto nivel.
Este loft, ubicado en un segundo piso de un moderno edificio de la localidad de Ramos Mejía, se dispone sobre el contrafrente del mismo; abierto, con grandes ventanales sobre toda su extensión, al pulmón de la manzana, dotándolo de gran luminosidad. La funcionalidad en el diseño del mobiliario fue la clave para resolverlo. Alineados sobre un eje paralelo, al aventanamiento ordena todo el equipamiento con continuidad espacial visual pero sin renunciar al confort. Sobre uno de los extremos se ubica una gran cama, encima de la cual se colocó un cuadro de Jackson Pollock construido en acrílico negro creando una imagen de fondo y figura con la pared existente. A continuación se ubica una mesa de estructura metálica y tapa de Corian en color blanco con sillas Phantom. Delante de la misma se apoya un sofá Kubus de cuero negro diseñado por Josef Hoffman y una butaca y mesa baja de fibra de vidrio. En el extremo opuesto a la cama se ubica el sector de audio y TV, apoyado sobre un mueble bajo sobre el cual nace una barra que se dispone delante de la ventana y se pliega para crear un revistero y una mesa de apoyo para el sillón.
El diseño se completa con otro gran cuadro, esta vez inspirado en una imagen de la película A Clock Orange de Stanley Kubrick también dispuesto como fondo y figura sobre una pared completa y varios objetos comprados por su propietario en sus viajes por Asia y África.
La iluminación se resolvió a partir de una bandeja metálica alineada al ventanal que recorre toda la extensión del loft delante del cortinado desde donde se sujetan artefactos de iluminación puntual, y una lámpara de acrílico negro colgada en el centro del estar.